Napoleón Bonaparte, también conocido como Napoleón 1º, fue un militar francés que pasó a la historia como emperador de Francia. Se destacó por sus hazañas militares, aunque terminó derrotado y exiliado.
Veamos su vida en esta biografía.
Nació el 15 de agosto de 1769 y era descendientes de italianos. De allí viene su apellido. Estudió en escuelas militares y obtuvo el grado de teniente.
Primeras campañas
Durante su vida se produjo la Revolución francesa, a la que asistió. Obtuvo algunas victorias en Francia y llegó a liderar el ejército italiano donde también tuvo éxito obligando a firmar la paz incluso al Papa.
Cuando volvió a Francia le encomendaron la misión de recuperar el dominio de Egipto y la India. En el camino se apoderó de la isla de Malta.
En Egipto ganó la famosa Batalla de las Pirámides pero fue derrotado en la Batalla del Nilo.
Consulado
Al enterarse de la pésima situación de Francia (recordemos todo lo sucedido luego de la revolución), regresó a su país donde fue nombrado cónsul.
Austria e Inglaterra eran los principales enemigos de Francia. En vista de eso, Napoleón atravesó los Alpes y obligó, luego de varias victorias, a firmar la paz al emperador austriaco y también al de Gran Bretaña.
Como consecuencia, lo nombraron cónsul de por vida. En ese cargo creo el Banco de Francia, instituyó el Código de Napoleón (que establecía la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley), reformó la enseñanza y se atrajo el favor de parte de la nobleza.
Entre 1802 y 1803 quiso crear un imperio colonial conquistando América y la India, pero su ejército, que estaba en Haití, fue destruído por la fiebre y tuvo que vender Luisiana a Estados Unidos.
Mientras tanto en Europa continuó sus conquistas llegando a ser declarado presidente de Italia.
Emperador de Francia
Al descubrir una conspiración para matarlo, mejoró su postura y, el 18 de mayo de 1804, se autodeclaró emperador. Más tarde una votación popular ratificó el nombramiento y el papa Pío 7º lo consagró en ese puesto.
Napoleón estaba decidido a conquistar Inglaterra y, aunque obligó a Nápoles a firmar un tratado, fue finalmente derrotado. Entonces invadió Alemania y conquistó Austria. Luego creó la Confederación del Rin, uniendo a varios estados alemanes y poniéndolos bajo el control de Francia. También derrotó a Prusia y conquistó Berlín.
Solo faltaban Inglaterra y Rusia. Para derrotar a la primera dictó el Decreto de Berlín que prohibía a los países subyugados por Fancia comerciar con ella. De esta manera atentó contra el comercio británico, la principal ventaja de esta nación.
En España puso a su hermano José Bonaparte y conquistó Portugal. Pero el pueblo español se levantó en la llamada Guerra de Independencia de España. Esta fue una de las causas de su derrota.
La caída
Los esfuerzos que hizo Napoleón para bloquear el comercio de buena parte de Europa con Gran Bretaña fueron enormes. Pero el zar de Rusia quiso salirse del llamado Sistema Continental y se declaró la guerra.
Mientras España se revelaba, la campaña contra Rusia fue un desastre. Esto animó a las naciones sometidas a iniciar una guerra para liberarse. Rusia y Prusia unieron sus fuerzas y, pese a algunas victorias inciales, fue finalmente derrotado en Leipzig.
Luego de esas derrotas perdió el imperio de Francia y fue desterrado a la isla de Elba. Estuvo poco tiempo allí. Volvió a Francia e inicio el Reinado de los Cien Días pero la batalla de Waterloo, que ganaron Inglaterra y Prusia, eliminó sus oprtunidades de permanecer en el trono y terminó sus días en la Isla de Santa Elena.
La leyenda
Luego de su muerte se tendió a ignorar sus errores y exagerar sus virtudes. Está claro que fue un genio militar y, hasta el día de hoy, sus batallas se estudian como ejemplos de estrategia militar.
Fuentes
- Robert W. Murphey. "Napoleón I". Gran Enciclopedia del Mundo. Editorial Durvan.
