A diferencia de los helicópteros, los aviones no tienen hélices que los impulsen hacia arriba. Entonces, ¿cómo hacen para elevarse? Lo hacen gracias a la forma de sus alas. Veamos una explicación completa pero sencilla.
Empuje
Empecemos por el principio. Para volar el avión necesita estar moviéndose hacia adelante, lo que llamamos empuje. Para lograrlo cuenta con hélices o turbinas, dependiendo del tipo de aeronave, que expulsan una gran cantidad de aire hacia atrás.
Hay una ley de la física, la Tercera Ley de Newton, que, simplificando las cosas, explica que una acción en un sentido (en este caso, el aire expulsado hacia atrás) provoca una reacción en el sentido opuesto (el avión avanza).
Ya lo tenemos en movimiento, falta explicar cómo se eleva.
Sustentación
La sustentación o fuerza hacia arriba es producida gracias al perfil alar, es decir, la forma de el ala vista de costado. Esta diseñada de tal manera que la parte superior forma una curva más pronunciada que la parte inferior.
Cuando el avión esta en movimiento el aire permanece relativamente estático pero, para simplificar, vamos a suponer que es al revés, que es el aire el que se mueve y el ala permanece quieta.
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| Perfil alar |
La parte delantera del ala se llama ángulo de ataque. Cuando el aire llega aquí se divide en dos: una parte viaja por el borde superior y otra por el inferior. El ala está diseñada de tal manera que, para recorrer la parte superior, el aire tiene que atravesar una mayor distancia. Como debe hacerlo en el mismo tiempo, obviamente se ve obligado a aumentar la velocidad.
Hay otro principio, el de Beronulli, que, entre otras cosas, nos explica que un fluido (en este caso, el aire) al aumentar velocidad pierde presión. El aire de la parte superior, entonces, genera menos presión que el aire de la inferior. Con esto conseguimos una fuerza que mueve el ala y con ella el avión hacia arriba: la sustentación.
Control
El piloto puede controlar el movimiento del avión, e incluso, en algunos tipos de aeronaves, ponerlo de cabeza, gracias a piezas móviles, conocidas como superficies de control.

